Dentro de la nutrición hay que destacar el papel de lahidratación. Ingerir la cantidad adecuada de líquido diario, además de saciarla sed, mejora los niveles de hidratación, regula el buen funcionamiento de lascélulas, favorece el transporte de nutrientes, mejora la lubricación de lasarticulaciones y ayuda a mantener la temperatura corporal.
Cada individuo tiene unas necesidades específicas de hidrataciónen función de factores como la edad, el sexo, el metabolismo, el nivel deactividad física y las condiciones ambientales. Estas necesidades aumentan enciertos grupos de población como los adultos mayores, los niños y losdeportistas.
Las personas mayores, los niños y los adolescentes son especialmentevulnerables a las consecuencias de la deshidratación, ya que en el caso de losmayores su mecanismo de detección e identificación de la sed está deteriorado,mientras que en los niños este sentido aún no se ha desarrollado lo suficiente.Por eso, es necesario que ingieran la suficiente cantidad de líquido, inclusosin tener sed.
De acuerdo a datos estadísticos que maneja esta organización másdel 90 porciento de los adultos mayores de 65 años bebe menos de este líquido vital queel recomendado, ymás de la mitad (un 55 %) sólo lo hace cuando tiene sed –señal que ya hay uninicio de deshidratación-.
Los especialistas no sólo recomiendan la ingesta continua deagua, sino también de todo tipo de bebidas saludables, se recomienda consumir infusiones, refrescos, jugos y lácteos,entre otras. Esto puede ayudar a alcanzar la cantidad de líquido diarianecesaria. Se recomienda beber alrededor de un litro y medio o dos litros deagua diarios.
La hidratación con agua debe ser acompañada del consumo defrutas y verduras que aporten este requerimiento adicional de sales minerales.El potasio está presente en el plátano y el tomate, siendo los cítricos unaexcelente fuente de magnesio.
¡A tomar agua para estar más saludables!