Es posible que estar en forma a los cuarenta y tantos reduzca el riesgo de Alzheimer y otros tipos de demencia en una edad avanzada. Y cuanto mejor en forma esté, más bajo puede que sea el riesgo, según sugiere un nuevo estudio.

Casi 20,000 personas sanas realizaron una prueba de cinta caminadora para medir sus niveles de estado físico cuando llegaron a la mediana edad. Los investigadores recibieron luego los datos de reclamaciones de Medicare para ver a quién le fue diagnosticado cualquier tipo de demencia en años posteriores. El seguimiento duró un promedio de 24 años, en los que se evaluó a los pacientes con respecto a las señales de demencia a los 70, 75, 80 y 85 años de edad.

Los participantes a los que se consideró que estaban en forma según la prueba de la cinta caminadora tenían menos probabilidades de desarrollar demencia después de los 65 años de edad que aquellos que estaban en peores condiciones físicas, mostró el estudio.

Los hallazgos aparecen en la edición del 5 de febrero de la revista Annals of Internal Medicine.

Los investigadores no pueden asegurar con certeza que el ejercicio o la buena condición física sea lo que proteja la salud del cerebro basándose en los resultados de este estudio. Tampoco pueden afirman cuánto ejercicio se necesita hacer para obtener beneficios.

Una vez aclarado esto, “este documento nos indica que cuanto mejor sea la condición física en la mediana edad, menos probable será desarrollar una demencia”, afirmó la autora del estudio, la Dra. Laura DeFina, directora médica de investigación en el Instituto Cooper, en Dallas.

Los grupos médicos más importantes recomiendan hacer 150 minutos de actividad moderada o 75 minutos de ejercicio vigoroso a la semana, o una combinación de ambos, comentó. “No realizamos la suficiente actividad física”, aseguró DeFina.

No se sabe exactamente cómo el ejercicio podría conservar la función cerebral, pero “sabemos que cualquier cosa que podamos hacer para mantener nuestro corazón sano es fundamental para mantener nuestro cerebro sano”, afirmó.

El coautor del estudio, el Dr. Benjamin Willis, epidemiólogo en el Instituto Cooper, añadió que “nunca es tarde para empezar a hacer ejercicio”.

El Dr. Richard Isaacson, director de la división de Alzheimer de la Facultad Miller de Medicina de la Universidad de Miami, comentó que “basándonos en los datos más recientes, sabemos que los cambios cerebrales que llevan a la demencia se producen de 20 a 30 años antes del inicio de los síntomas, así que es hora de hacer cambios en el estilo de vida. Si le preocupa que pueda desarrollar Alzheimer o alguna demencia, ahora es el momento de cambiar y llevar un estilo de vida sano”.

Esto incluye hacer ejercicio de manera regular, tener una dieta sana baja en calorías y asegurarse de que la presión arterial y los niveles de colesterol están controlados, explicó.

“No hay ninguna cura mágica que acabe con el Alzheimer, pero tenemos evidencias de que se puede reducir el riesgo”, comentó Isaacson. “Este estudio es excelente porque usa una medida objetiva de la condición física: la prueba de la cinta caminadora”, señaló.

Estos resultados muestran la condición física en que se encuentra una persona, y no solo cuánto ejercicio hace, indicó.

El Dr. Sam Gandy, director asociado del Centro de Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, se mostró de acuerdo en que el ejercicio puede ayudar a mantener el cerebro sano.
“Caminar a paso vivo o levantar pesas en tres sesiones de 30 minutos a la semana es la recomendación estándar para retrasar o prevenir la demencia”, comentó Gandy. “Esto es muy, pero que muy importante. Lo primero que le digo a todos mis pacientes es que busquen un tipo de ejercicio que les guste”.

HACER EJERCICIO EN LA MEDIANA EDAD PUEDE MANTENER LA DEMENCIA A RAYA EN UN FUTURO

21 febrero 2013

HACER EJERCICIO EN LA MEDIANA EDAD PUEDE MANTENER LA DEMENCIA A RAYA EN UN FUTURO

Es posible que estar en forma a los cuarenta y tantos reduzca el riesgo de Alzheimer y otros tipos de demencia en una edad avanzada. Y cuanto mejor en forma esté, más bajo puede que sea el riesgo, según sugiere un nuevo estudio.

Casi 20,000 personas sanas realizaron una prueba de cinta caminadora para medir sus niveles de estado físico cuando llegaron a la mediana edad. Los investigadores recibieron luego los datos de reclamaciones de Medicare para ver a quién le fue diagnosticado cualquier tipo de demencia en años posteriores. El seguimiento duró un promedio de 24 años, en los que se evaluó a los pacientes con respecto a las señales de demencia a los 70, 75, 80 y 85 años de edad.

Los participantes a los que se consideró que estaban en forma según la prueba de la cinta caminadora tenían menos probabilidades de desarrollar demencia después de los 65 años de edad que aquellos que estaban en peores condiciones físicas, mostró el estudio.

Los hallazgos aparecen en la edición del 5 de febrero de la revista Annals of Internal Medicine.

Los investigadores no pueden asegurar con certeza que el ejercicio o la buena condición física sea lo que proteja la salud del cerebro basándose en los resultados de este estudio. Tampoco pueden afirman cuánto ejercicio se necesita hacer para obtener beneficios.

Una vez aclarado esto, “este documento nos indica que cuanto mejor sea la condición física en la mediana edad, menos probable será desarrollar una demencia”, afirmó la autora del estudio, la Dra. Laura DeFina, directora médica de investigación en el Instituto Cooper, en Dallas.

Los grupos médicos más importantes recomiendan hacer 150 minutos de actividad moderada o 75 minutos de ejercicio vigoroso a la semana, o una combinación de ambos, comentó. “No realizamos la suficiente actividad física”, aseguró DeFina.

No se sabe exactamente cómo el ejercicio podría conservar la función cerebral, pero “sabemos que cualquier cosa que podamos hacer para mantener nuestro corazón sano es fundamental para mantener nuestro cerebro sano”, afirmó.

El coautor del estudio, el Dr. Benjamin Willis, epidemiólogo en el Instituto Cooper, añadió que “nunca es tarde para empezar a hacer ejercicio”.

El Dr. Richard Isaacson, director de la división de Alzheimer de la Facultad Miller de Medicina de la Universidad de Miami, comentó que “basándonos en los datos más recientes, sabemos que los cambios cerebrales que llevan a la demencia se producen de 20 a 30 años antes del inicio de los síntomas, así que es hora de hacer cambios en el estilo de vida. Si le preocupa que pueda desarrollar Alzheimer o alguna demencia, ahora es el momento de cambiar y llevar un estilo de vida sano”.

Esto incluye hacer ejercicio de manera regular, tener una dieta sana baja en calorías y asegurarse de que la presión arterial y los niveles de colesterol están controlados, explicó.

“No hay ninguna cura mágica que acabe con el Alzheimer, pero tenemos evidencias de que se puede reducir el riesgo”, comentó Isaacson. “Este estudio es excelente porque usa una medida objetiva de la condición física: la prueba de la cinta caminadora”, señaló.

Estos resultados muestran la condición física en que se encuentra una persona, y no solo cuánto ejercicio hace, indicó.

El Dr. Sam Gandy, director asociado del Centro de Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, se mostró de acuerdo en que el ejercicio puede ayudar a mantener el cerebro sano.
“Caminar a paso vivo o levantar pesas en tres sesiones de 30 minutos a la semana es la recomendación estándar para retrasar o prevenir la demencia”, comentó Gandy. “Esto es muy, pero que muy importante. Lo primero que le digo a todos mis pacientes es que busquen un tipo de ejercicio que les guste”.

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